En Sarandí, el empate conformó a los dos

San Lorenzo de Almagro, otra vez con un clima enrarecido en las tribunas y una imagen apagada en el campo de juego, empató con Arsenal 2 a 2, en un partido de vibrante primer tiempo, jugado en Sarandí, por la 18va. y penúltima fecha del torneo Apertura de fútbol.
El conjunto de Oscar Ruggeri, blanco preferido de los insultos del público visitante, se puso en ventaja con un cabezazo de Pablo Quatrocchi a los 4 minutos de juego y logró el empate definitivo con un remate de Andrés Silvera, a los 43m. de la misma etapa.
El delantero Lucas Valdemarín, figura del partido, había igualado y puesto en ventaja a Arsenal a los 6 y 21 minutos, con dos cabezazos que expusieron las enormes ofertas del fondo de San Lorenzo.
Como sucede desde la goleada sufrida ante River Plate (0-5) en la fecha 14, la hinchada "azulgrana" insultó al entrenador desde los 20 segundos de juego y exigieron su renuncia hasta con banderas colocadas sobre el alambrado.
El presidente del club, Rafael Savino, a quien se le reclamó "un equipo de verdad" para el próximo campeonato, también fue centro de la reprobación de los simpatizantes.
Entre los jugadores, el volante Osmar Ferreyra fue quien se llevó los silbidos más penetrantes y el único futbolista aprobado por la gente fue el delantero Andrés Silvera, que dejaría el club a fin de año por un importante ofrecimiento del fútbol mexicano.
Según Savino, el "Cuqui", que lleva ocho goles desde que se ganó la titularidad en la sexta fecha, "no quiere jugar más" en el club por el clima de hostilidad generado a partir de la mala campaña del equipo.
En Sarandí hubo un partido de 45 minutos. Arsenal se mostró como un equipo más organizado y eficaz para capitalizar las facilidades de la defensa rival.
Sus dos goles llegaron con centros caídos sobre el área de Sebastián Saja que encontraron a Valdemarín con una llamativa comodidad para definir.
San Lorenzo, sin patrón de juego, se puso rápidamente en ventaja, tras aprovechar una pelota parada, y luego dependió de la capacidad individual de sus delanteros.
Silvera, después de recoger un mal rechazo del ugandés Sekagya, colocó un remate seco al palo derecho de Cuenca y
estableció la definitiva igualdad.
En la primera parte hubo, además, un cabezazo en el travesaño para cada equipo pero en la segunda la intensidad del juego decreció, las llegadas sobre los arcos desaparecieron y el partido se hizo aburrido hasta su conclusión.