San Lorenzo recibió silbidos como premio

La victoria que San Lorenzo consumó sobre Newell's Old Boys de Rosario por 2 a 1, por la 15ta. fecha del torneo Apertura de fútbol, fue insuficiente para aplacar la ira de la parcialidad local, que dedicó todo su tiempo a insultar al entrenador, Oscar Ruggeri, y al presidente, Rafael Savino.
Insultos de principio a fin y banderas colocadas del revés en señal de protesta marcaron el contexto del triunfo del equipo de Boedo en el Nuevo Gasómetro.
Los dos goles de Roberto Jiménez en el primer tiempo no bastaron para acallar los cuestionamientos. Cristian Ansaldi descontó en el complemento para Newell's en un partido anodino.
En un partido de ritmo lento, San Lorenzo, sin lucir, ejerció una ligera supremacía ante un rival tibio y endeble en el aspecto defensivo. En ese contexto, el equipo orientado por Ruggeri obtuvo una rápida y amplia ventaja en dos acciones similares. Jiménez, una vez con el pié y otra con la cabeza, definió con autoridad dos centros lanzados por Ezequiel Lavezzi, a los 6' y a los 14', y así el local se adelantó en el marcador.
El segundo tiempo Newell's tuvo el mismo pobre nivel que el exhibido en la primera mitad; sin acciones elaboradas ni jugadas colectivas cerca de los arcos. sin embargo, logró descontar con un zurdazo 'seco'
de Ansaldi a los 31'.
Fue, al cabo, una victoria legítima de San Lorenzo, que llegó demasiado tarde para detener la furia del local y que sirvió para profundizar la crisis del equipo visitante.