Vélez sufrió con Colón para subirse a la punta

Con mucho esfuerzo, sin sobrarle nada, Vélez Sarsfield le ganó ajustadamente por 2-1 a Colón de Santa Fe un partido vibrante, de muy buen nivel y con resultado incierto hasta el pitazo final, y de momento alcanzó la línea del líder Boca Juniors.
Los goles del conjunto de Liniers fueron anotados por Emanuel Centurión y Leandro Gracián, a los 8 y 20 minutos del primer tiempo, mientras que Iván Moreno y Fabianesi, a los 33 del mismo parcial, anotó el descuento "sabalero".
El primer tiempo fue de excelente nivel, entretenido, con dos equipos que trataron muy bien la pelota y una llamativa vocación ofensiva. Así llegaron los tres goles y varias situaciones que bien podrían ver decorado aún más el tanteador.
Comenzó mejor el local con Leandro Somoza en la recuperación, más el gran aporte de Gracián y Centurión en la zona de gestación.
Iban ocho minutos cuando Vélez se puso en ventaja. Vino un pelotazo desde la derecha, apareció Centurión por la medialuna, le pegó de primera y la pelota dio en un defensor. El rebote le quedó nuevamente a Centurión para mandarla al fondo de la red.
Cuatro minutos más tarde, Gastón Sessa anduvo dos veces a los revolcones por su área. Luego, a los 14, Germán Denis anticipó la salida del arquero y su toque suave fue devuelto por el travesaño, después de un centro de Zurita desde la derecha.
A los 20, vino el segundo de Vélez. Gracián recibió por derecha a unos 25 metros del arco, la paró, la midió, y luego metió un misil que se le coló a Laureano Tombolini en el ángulo superior izquierdo. Golazo.
Parecía asunto consumado, pero Colón siguió insistiendo y a los 33 Moreno y Fabianesi estampó el merecido descuento con una volea impresionante desde el punto del penal y dejando en 440 minutos el récord de Sessa con su arco invicto.
Siguió de ida y vuelta. Y así arrancó en el complemento. Como al principio, con Vélez en la iniciativa y Colón respondiendo a pie firme.
No hubo nuevas anotaciones, pero el fantasma del gol anduvo rondando por los arcos de Sessa y Tombolini. Los dos pasaron momentos de angustia.
La más clara fue a los 37, cuando el recién ingresado Ariel Broggi, sobre la línea de su arco, salvó providencialmente la caída de su arco después de un frentazo espectacular de Fuertes.
En la parte final pareció que el equipo de Miguel Russo se quedó sin reservas físicas y Colón -con una actitud digna de mención-, fue en busca del empate. Estuvo a tiro, pero Sessa y la escasa fortuna a la hora de definir se lo impidieron.