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Prueba 4x4 Hyundai Santa Fe 2.4 16v: Contracara El Santa Fe es el primer 4x4 de Hyundai que no deriva de un Mitsubishi. Llega con los avales familiares en el mundo de la doble tracción pero fiel a la filosofía de su moderna concepción: un TT liviano, ideal para las familias que gozan del tiempo libre... con resto para bajar del asfalto.
Si de algo de lo que no se puede acusar al Santa Fe es de falta de audacia: Su diseño inflado, voluminoso, con curvas gruesas y hombros, sin dudas tiene visos futuristas y rompe el esquema tradicional de lo visto en su segmento, a partir de allí talla una cuestión particular de gustos.
El interior también es particular pero más ortodoxo: formas redondeadas en el tablero, teclas raras pero racional disposición de los comandos. El equipamiento incluye CD, climatizador manual. Los faltantes más evidentes (los cuales comparte con sus rivales) no son para ponerse colorado: airbags laterales, comando satelital, cruise control y computadora de abordo.
| Una mecánica turbodiesel de 112 CV llegará en breve al mercado nacional. |
La posición de manejo tiene dos contras que complican a los más altos: la distancia al volante (de gran diámetro) y la inclinación de éste. Se viaja alto, muy erguido. El sector trasero es cómodo -para tres adultos le harían falta un par de centímetros más a lo ancho-, y el clima de amplitud y la capacidad del baúl son sus mayores virtudes en este rubro.En los primeros kilómetros de ciudad se aprecia el grado de confort logrado: sereno, suspensiones muy suaves (independientes en los dos trenes de rodaje), un rodado interesante para despreocuparse por lomos de burro o badenes y un clima digno de cualquier vehículo familiar del segmento medio.
El comando de caja corre suave, y se aprecia que después de la tercera velocidad todo es largo. Las aceleraciones están lejos de ser brillantes y el par motor lucha con unas relaciones que no ubican fácilmente la mejor franja de aprovechamiento. Es claro que los que quieran performance tienen que ir en busca del V6. La sensación soft genera, en curvas marcadas, un rolido evidente y en situaciones más críticas la sensación no es agradable pero en contrapartida las ruedas apoyan siempre y dobla con autoridad.
Por su parte, llevar a la montaña a un vehículo con escaso despeje, con la toma de aire a 35 centímetros del suelo y sin caja reductora es un contrasentido. Este light se desenvuelve bien en pistas rápidas, inclusive en pisos algo maltrechos la suspensión filtra bien y ayuda el deslizamiento limitado del diferencial trasero.
Hyundai define al Santa Fe como un vehículo que combina la facilidad de manejo de una berlina, la seguridad de un SUV y el espacio interior de una minivan. Y eso no es desacertado.A favor
Habitabilidad/Baúl
Diseño.
Eficiencia de los frenos.
Versatilidad.En contra
Relaciones de caja
Diseño.
Posición de manejo
Perfomances
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Archivo General de la Nación
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